miércoles, 20 de mayo de 2020

Canoas en las Hoces del río Duratón



 En julio de 2019 realicé a una actividad que tenía muchas ganas de probar. Montar en canoas por las Hoces del río Duratón. Hay varias zonas por las que se hacen rutas, pero yo tenía claro lo que quería ver y que zona visitar. Quería ver el monasterio de la Hoz y la ermita de San Frutos desde la perspectiva del cauce del río.

Fuimos cuatro personas y reservé con una empresa de Sebúlcor, cerca de Cantalejo. El embarcadero está a unos 5 kilómetros del pueblo. 















Tuvimos suerte y ese día la empresa solo llevaba cuatro canoas por lo que era muy fácil movernos y pudimos ver todo lo previsto.













Hay que bajar hasta el río con los remos, las canoas están ya en el río. Lo mejor es llevar zapatillas que se puedan mojar porque en algún momento metes el pie en el agua.













Primero fuimos río abajo hasta llegar al meandro desde donde se ve la ermita de San Frutos, por el camino se ven buitres y es una zona donde no se puede ni gritar ni hablar muy alto. 
















































Al bajar hacemos una parada y el que quiera puede bañarse.














Después remamos río arriba hasta llegar al monasterio de la Hoz. Data del siglo XIII pero ahora está en ruinas.















domingo, 17 de mayo de 2020

Sepúlveda – Senda de los dos ríos



 En Sepúlveda empiezan las Hoces del Duratón y desde allí hay varias rutas de senderismo que merecen la pena disfrutar.

En agosto de 2019 hicimos la senda de los dos ríos. Una ruta circular con inicio y final en el mismo pueblo con lo que es muy cómoda. Son unos 6 kilómetros más o menos. Se puede hacer en un sentido u otro. Nosotros empezamos en la Virgen de la Peña, donde antes de empezar a caminar pudimos contemplar, desde el mirador de la parte de atrás de la iglesia, como el Duratón serpentea entre las rocas.


































Un camino que sale por la parte de atrás del cuartel de la guardia civil nos lleva la primera parada, la Puerta de la Fuerza, una de las siete que tenía el pueblo.




































Desde allí empezamos la bajada por una antigua calzada romana hasta llegar al río y atravesarlo por el puente de los Picazos.



















































Desde allí seguimos el camino pegado al río hasta llegar a la presa Fábrica de Luz.  



















Un poco más adelante está el puente de Talcano, que lo atravesamos y tomamos el camino hacia la izquierda hasta subir al aparcamiento. 


















Después del aparcamiento subimos por el camino de la izquierda hasta llegar al río Casilla y desde allí emprendemos la subida al pueblo, para terminar la ruta en la plaza de Sepúlveda, tomando una cerveza en un bar.


 























sábado, 16 de mayo de 2020

Segovia - vista desde un globo



El día 1 de junio de 2019 fui con mi amiga Raquel a Segovia a subir en globo, sobre todo para celebrar nuestros cumpleaños, año redondo.

Para los que no lo sepáis Segovia está en el top ten del mundo como destino para subir en globo. Esto es porque  las corrientes de aire vienen de la sierra y  hacen que los globos crucen la ciudad lo que hace que las vistas sean inmejorables.No me extraña teniendo en cuenta que es una maravilla de ciudad y vista desde el cielo mucho más.




Es una experiencia única. No es barata, pero desde luego, merece la pena. Quedamos con la empresa muy pronto, esta actividad se hace al amanecer. En Segovia vuelan muchas empresas y todas salen más o menos a la misma hora desde la explanada que queda enfrente del hospital general.















Allí cada uno busca su empresa y ve como inflan el globo. A la hora convenida vamos subiendo a la cesta. Vamos quince más el piloto. 































Sin darnos cuenta subimos y vemos como nos alejamos del suelo. La sensación es de silencio y tranquilidad, apenas se oyen ruidos y aunque parece que no nos movemos volamos entre 12 y 15 km la hora. No da ni sensación de vértigo ni mareo. 














La ciudad va surgiendo por debajo de nuestros pies, vamos viendo el Alcázar.




























La catedral, que se vemos majestuosa, con una vista que no es la típica desde la plaza Mayor. A la torre de la catedral se puede subir en visita guiada y además, en algunas épocas tienen visitas nocturnas, viendo el atardecer.



























La iglesia de la Vera Cruz, con su planta dodecagonal y estilo románico. Perfectamente conservada y desde donde se puede ver una vista estupenda del alcázar.















El monasterio de El Parral, del siglo XV. Está ocupado por la orden de los Jerónimos y se puede visitar. Solo por la vista del estanque con el alcázar al fondo merece la pena la visita.














Al fondo nos aparece el acueducto.













El viaje dura algo más de una hora y hay que buscar un lugar para aterrizar, que no tenga piedras porque la tela se podría rasgar y, al ser junio y estar los campos sembrados de cereal tampoco se puede en cualquier sitio. 

Una vez en tierra nos llevan al punto de partida donde nos invitan a desayunar y nos dan un diploma para acreditar el espíritu aventurero.