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domingo, 10 de noviembre de 2024

Ruta desde la ermita de San Frutos al embalse de Burgomillodo en Segovia


Es una ruta corta, no más de 4 kilómetros, que se completan descendiendo hasta la ermita.


El coche se deja  en el aparcamiento que está a 3 kilómetros de Villaseca, llegando por una pista forestal.


Bajando por el camino a la derecha se va al mirador de San Frutos desde donde se disfruta de una espectacular vista de la ermita y el meandro. Desde allí sale una senda, no señalada, pero marcada por las pisadas de los senderistas. 



Se puede ir al lado del cañón, disfrutando de las vistas, y no mucho más allá ya se ve el embalse de Burgomillodo. 



No pude llegar hasta la presa porque a la derecha hay otro cañón, con el arroyo del Barranco y no se puede cruzar.




La ruta se puede completar con la bajada a la ermita, visitarla, cruzarla e ir hasta el cementerio donde están enterrados los santos y al lado otro donde está gente del pueblo de Carrascal del Río.










martes, 17 de noviembre de 2020

La senda de La Molinilla en las Hoces del Duratón

 

Esta ruta la hicimos a mediados de noviembre, cuando ya el otoño estaba en su apogeo y muchos de los árboles habían perdido las hojas.


 

Es una ruta corta, de unos cuatro kilómetros, dos de ida y dos de vuelta. Partimos del puente que cruza el río Duratón entre Sebúlcor y Villaseca. 



Durante el recorrido, que se hace al lado del río se visitan cuatro cuevas.


 

Lo primero que vemos, al otro lado del río, al abrigo de las rocas es una construcción abandonada de lo que sería una casa. 


 

También nos topamos con chopos que están siendo cortados y nos explican que quieren poner árboles de ribera.




La primera cueva que visitamos es la cueva del Cura. Es de tipo kárstica, de las que se dan en macizos calcáreos. Si nos fijáramos y buscáramos encontraríamos algún fósil.

 





La siguiente cueva es de la Parra, más que una cueva parece que la roca al resquebrajarse ha formado una cabaña.



Durante el recorrido nos encontramos escaramujos, boneteros, algún olmo joven, sauces y las hiedras que cubren las rocas del cortado.

 




La tercera cueva que visitamos es la cueva del Santero. Ahí se ve picado en la piedra una especie de banco donde posiblemente se sentaban.




El final de trayecto nos encontramos una pequeña playa de arena donde estaba la presa de la Molinilla.




De ahí emprendemos la vuelta, acompañadas por un martín pescador, inconfundible con su color azul.



 

Al llegar al puente lo cruzamos por debajo y visitamos la última cueva, la de los Siete Altares. Esta está cerrada con una verja y no podemos entrar, solo ver desde fuera. Es una iglesia rupestre de la época visigoda donde se aprecian en la parte de la derecha unos altares excavados en la roca. En la parte de fuera se ve algún altar y lo que parece ser la base, en la roca, de lo que pudo ser un cerramiento, posiblemente de materiales no duraderos.



 





jueves, 15 de octubre de 2020

De Sepúlveda a Covachuelas por el cañón de la Ocecilla

 

La ruta que hicimos es corta, un paseo de unos 6 km. No la hicimos circular. Volvimos por el mismo camino que fuimos.


La empezamos a la salida de Sepúlveda en la carretera de Boceguillas, al pasar el río de la Hoz, a la izquierda hay una explanada que sirve de aparcamiento. El paseo comienza al lado del río y sigue su curso arriba. 



Es una zona con chopos y nogales al lado del río y una pared de piedra al otro.





Nos encontramos con las ruinas de un molino y otras construcciones apoyadas directamente en la roca del cañón.  Debió ser un magnifico edificio ya que tiene tres plantas.



El molino aún tiene un canal con agua.






Siguiendo el camino, a la izquierda se puede ver una zona donde está la buitrera donde se pueden ver buitres, para esto es mejor llevar los prismáticos. Vimos también un águila real y oímos a los carboneros comunes.



Continuando por el camino llegamos a un puente de piedra a la izquierda, si lo cruzamos vemos el pueblo de Covachuelas, que no está abandonado pero que tiene 2 personas y una casa bioclimática.