miércoles, 14 de mayo de 2014

Ruta del Cares o Garganta Divina




La ruta del Cares o garganta divina es uno de los parajes más visitados de Picos de Europa. Discurre entre Posada de Valdeón (León) y Poncebos (Asturias).

Es una senda estrecha abierta en la roca entre 1945 y 1950, va a media altura del desfiladero, desde donde se pueden contemplar espectaculares vistas de la garanta del río Cares.
Tiene una longitud total de 21 km. Entre Posada de Valdeón a Caín hay 9 km. y desde allí a Poncebos 12 km. Se puede hacer en los dos sentidos. Hay quien la empieza en Posada de Valdeón o hay quién empieza en Caín. También se puede hacer desde Poncebos dirección a la provincia de León. Para mí lo ideal es llevar un coche de apoyo que te permita empezar en un un punto y que te recoja dónde acabes.






Otra forma de hacerla es un fin de semana: haces el recorrido en un sentido, te quedas a dormir y al día haces el recorrido inverso, con esto creo que se disfruta mucho más del paisaje.
En el camino se pueden ver cabras, que prácticamente parece que posan para que hagas la foto y otras veces te miran de una manera que parece que te van a atacar.
También hay que tener en cuenta el calzado, el terreno es pedregoso y las piedras se clavan si no llevas el calzado adecuado. Es recomendable llevar un bastón para ayudar sobre todo en las subidas.
 
La gente con vértigo debe pensarlo antes de hacerla porque lo pueden pasar mal.
 





 
 
Tanto en Caín como en Poncebos hay bares, restaurantes y algún hostal dónde poder tomar algo o pasar la noche.



jueves, 1 de mayo de 2014

Maderuelo en Segovia merece una visita













Este pueblo pertenece a los pueblos más bonitos de España: MADERUELO en Segovia.

Está cerca de Montejo de la Vega de la Serrezuela y de Ayllón.

 


Es un pueblo amurallado a cuyos pies empieza el embalse de Linares. Se entra por una puerta abovedada.

Es un lugar que bien merece una visita. Se puede pasear por sus calles y bajar al lado del embalse, donde hay muchas zonas donde estirar la toalla y tomar el sol cerca del agua.

También se puede comer en alguno de los restaurantes del pueblo, desde donde se ve una panorámica impresionante del embalse.


 
 
Cerca de allí están las hoces del río Riaza, donde se pueden ver buitres dando un paseo desde la base de la presa hasta la ermita del Casuar.


jueves, 2 de enero de 2014

Golpeando con la sartén




            Hoy he estado en un centro comercial. He ido a mirar ropa y al final he comprado una sartén. Con la sartén en la bolsa he seguido mirando tiendas,  me he acercado a una zapatería y al querer entrar, porque había visto unos zapatos que me gustaban, sin darme cuenta he pegado un golpetazo con la sartén en el cristal. No sé porque no se ha roto (quizá sea blindado). Se han acercado las dependientas (que me miraban con mala uva) y gente que estaba por allí cerca. Algunos me decían:

-          Vaya susto nos has dado.

            Ya, para susto el que me he llevado yo. ¿Así quién entra ya en la tienda? Como siempre,  a pedir perdón y para otro lado.

Otra vez, en un estanco del centro de Valladolid, también tuve tres pequeñas torpezas. Llevaba yo unas botas de las de montaña, bastante aparatosas. Con ellas no controlaba bien las distancias. La puerta del estanco tenía un cristal y una chapa en la parte de abajo. Fui a abrir la puerta y pegué una patada en la chapa (con lo que suena). La dependienta  ya me miró raro, pero cuando me acerqué al mostrador, (también de chapa), y di otra patada, yo ya no sabía si pedir o salir corriendo. Cuando ya por fin me iba, al abrir la puerta para salir, no la sujeté bien y dio el golpe con la pared. Ya ni miré para pedir perdón, pero noté el silencio. No he vuelto a entrar en ese estanco.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Tengo ganas de chillar


Hoy ha sido un mal día, tenía unas expectativas para cambiar de trabajo y me han dicho que no después de haberme dicho que sí, que la plaza era para mi. Ahhhhhg.

Tengo mucha rabia, me dan ganas de chillar, de gritar, de pegar patadas.... pero bueno, lo que no me hunde me hará más fuerte.

Me he ido a ver la película "Quién mató a Bambi" para reirme un rato, aunque no ha dado mucho resultado.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El felpudo




Hola a tod@s:

Hoy voy a contar una de las últimas torpezas.  El pasado sábado me invitaron unos amigos a conocer su nueva vivienda, un adosado en una urbanización de las afueras de Valladolid. Salí con tiempo de casa, por que como no conocía la zona, no quería llegar muy tarde. Llegué a la urbanización y me puse a dar vueltas con el coche sin encontrar la calle, di más vueltas que un ventilador. Al final, decidí dejar el coche y buscar la calle andando. Menos mal que estaba cerca. Al llegar, un poco tarde y un poco nerviosa por si era la última (y sí, como de costumbre fui la última) toqué al timbre, salió a abrir el marido de mi amiga,  me mandó entrar y no vi el felpudo tan alto que tenían. Madre mía, era un felpudo para escalarlo. Lo que pasó es que tropecé, y con tan mala suerte que al irme hacia adelante, cayéndome, le agarré de la manga de la camisa y se la rompí. No podéis el apuro que pasé. Con el chillido que di, salieron todos pensando que había pasado algo grave y la imagen que vieron fue, a mí en el suelo y a él con la manga de la camisa rota. Ya tengo pensado regalarle una camisa nueva.

jueves, 31 de octubre de 2013

Cómo sacudir un paraguas




Hola a tod@s:

Por donde vivo, la semana pasada llovió mucho, además de hacer bastante frio. Una de las mañanas, que más llovía, decidí salir a tomar un café. Hay días que no salgo de la oficina y otros días que necesito que me dé el aire o la lluvia como en esa mañana en concreto. El caso es que iba con el paragua, con todo el cuidado del mundo para no pisar  charcos (este es otro tema, pero creo soy la persona que más se cala cuando va por la calle, piso todas las baldosas que se mueven y os podéis imaginar cómo me pongo). También intentaba fijarme para no darme con alguna farola, cuando llegué a la puerta del bar y giré el paraguas para sacudir el agua. Como no miré, eché todo el agua sobre una señora que llevaba a una niña de la mano. Me quedé blanca y no queráis saber lo que la señora me dijo. Yo sólo atinaba a pedir perdón.  

Al entrar en el bar me resbalé con el serrín ese que echan y me caí al suelo de culo, como llevaba el paraguas (esta vez ya cerrado) de la mano, le di un golpe en la pierna a un señor que estaba en la barra. Muchas veces tengo ganas de llorar.

El camarero me dijo:

-          Hoy te voy a poner una tila, en vez de una café. Alégrate, imagina que te hubieras caído en la calle tal y como está hoy el suelo.

lunes, 28 de octubre de 2013


Amanecer en Arroyo de la Encomienda (Valladolid). Me encanta ir a trabajar con esta luz, lo malo es que durará pocos días, después la oscuridad.