sábado, 22 de octubre de 2022

¿Qué ver y hacer en Ampuero y alrededores?

 

Ampuero es un pueblo de Cantabria interior, muy cerca de Laredo, en el valle del Asón.



El primer fin de semana de agosto se celebraba la II Feria de la Huerta y Producto de Cantabria, con puestos donde se podía comprar frutas, verduras, queso, dulces típicos, miel o embutidos. No solo es un mercado, sino que había multitud de actividades desde demostración de cocina en directo, talleres para niños  o música.





Para homenajear a la Fábrica de Anclas que había en Marrón, un municipio cercano, un grupo de artilleros y fusileros, vestidos con trajes de la época napoleónica lanzó un cañonazo.

Entre las actividades estaba el cocinar un plato.




El sábado nada más llegar nos fuimos a la playa de Laredo, una playa muy grande, donde las mareas se notan mucho. 



Si te gusta tapear en el vermú Ampuero y los alrededores tienen muchos bares con lo que la hora del aperitivo se alarga hasta la tarde.

También damos un paseo y vemos algunas de las casas de indianos que son magníficas. La iglesia de Santa María es del siglo XVI-XVII.






Por la tarde subimos al santuario de la Bien Aparecida, la patrona de Cantabria y que se celebra el 15 de septiembre. Está a unos cinco kilómetros y desde allí se puede ver el valle, así como la ermita de las Nieves y el pico Candiano, a ambos se puede subir.






Luego nos vamos a Udalla, un pueblo que pertenece a Ampuero y por el que pasa el Asón. Su iglesia de Santa María está declarada Bien de Interés Cultural. En 2009 obtuvo el premio Pueblo de Cantabria.






Rasines es otro de los municipios que se puede visitar, aquí tienen una singular plaza de toros cuadrada.

En Ampuero subimos al cementerio, uno de los más artísticos y dignos de visitar. Solo podemos verlo al atardecer y sin entrar porque ya está cerrado. Es de principios del siglo XX y en él se aprecia el poderío que mostraban los indianos a su vuelta. En la entrada se ve el panteón con un ángel en lo alto, con los brazos abiertos y una corona de laurel en cada uno.




Al día siguiente después de desayunar nos vamos a conocer Arredondo, pueblo donde se encuentra el nacimiento del río Asón y que es una agradable excursión, aunque esta vez no lo visito. A este municipio lo apodan “la capital del mundo”, por la cantidad de indianos que partieron hacia América.





La iglesia es neoclásica de finales del siglo XIX, detrás de ella se alza una torre que hoy es campanario pero que en su día se erigió por un indiano que pretendía ver el mar desde arriba.






Desde allí, a dos kilómetros, subimos a Socueva, un lugar donde se encuentra una ermita rupestre, la de San Juan, del siglo IX y que también se puede visitar.





Otro de los pueblos que paseamos es Bustablado, un lugar al que llega mucha gente sobre todo a comer el cocido montañés. La iglesia de San Iñigo es del siglo XIX, pequeña con un soportal a la entrada y una sola nave.






Ramales es otro de los pueblos que se pueden visitar. En esta zona hay multitud de cuevas, algunas de ellas visitables como la de Covalanas o El Haza. En este pueblo se celebra una fiesta muy singular el primer sábado de julio: la Verbena del Mantón, un concurso de baile por parejas.

 


Una zona estupenda, tanto como para ir a la playa, que estar paseando por la montaña o comer en cualquier sitio, que todos son muy buenos.

lunes, 8 de agosto de 2022

Vuelo en globo sobre Valladolid

 El 4 de agosto volamos en globo sobre Valladolid. Lo hicimos con la empresa vallisoletana Vallaglobo.

A las 6:45 h. de la mañana estábamos viendo como inflaban el globo con los primeros luces del amanecer. El despegue lo hicimos desde la zona de Santos-Pilarica.





Sobre las 7:15 h. despejamos ascendiendo suavemente, sin que se note. La cesta era para veinte personas pero íbamos quince con el piloto. (Foto cortesía de mi amiga Eva).


Vemos la salida del sol, espectacular. Arriba no se nota el viento ni hay ruidos, solo nuestras conversaciones. 



Un globo no se puede dirigir donde tú quieras sino que depende de los vientos, son ellos los que deciden donde irás. Es como una pompa de jabón.




Cruzamos la ciudad por la parte noreste, viendo la torre de la catedral o San Pablo por un lado y el barrio de la Rondilla  por el otro.






Pasamos por encima del Pisuerga.



Y un poco más allá el canal de Castilla con la dársena al fondo.



Al final aterrizamos en un rastrojo habiendo pasado Fuente Berrocal. El vuelo ha durado más o menos una hora.





Allí la empresa nos da un aperitivo después de ayudar a recoger el globo y la cesta.



También nos dan un diploma.





sábado, 7 de mayo de 2022

Ruta a la cueva de San Genadio y cascada desde Peñalba de Santiago

 

Llegar al pueblo de Peñalba de Santiago ya es una ruta interesante, una carretera que serpentea hacia arriba, entre montañas donde los desprendimientos están a la orden del día.




Peñalba de Santiago tiene la denominación de Pueblos más Bonitos de España y no es para menos, un lugar especial, mágico, con pizarra en los tejados y su maravillosa iglesia mozárabe, la iglesia de Santiago. 





Es del siglo X, con planta de cruz latina, dos ábsides, no juntos, sino en la cabecera y al pie. Destacan sus dos arcos de herradura en la entrada.






Para ir a la cueva de San Genadio desde Peñalba bajamos por la iglesia donde está muy bien indicado. El camino está muy bien, ancho y sin piedras que lo dificulten.






El camino está lleno de robles y castaños, por lo que siempre habrá sombra y en otoño los colores son espectaculares. Atravesamos un puente de madera y empezamos una subida donde un cruce nos indica hacia la derecha para ir a la cueva de San Genadio y a la izquierda la subida a la Cascada del Silencio.




Primero subimos a la cueva, unos diez minutos andando. Desde allí las vistas son impresionantes, también se ve Peñalba. En la cueva hay un altar donde se venera al santo.





Volvemos por el mismo camino hasta el cruce y ahora tomamos la otra subida que nos lleva hasta la Cascada del Silencio. Estando allí se entiende el nombre del valle, solo se oyen pájaros y el rumor del agua. El camino aquí es más estrecho, para ir en fila, pero no tiene dificultad. La cascada tenía agua ya que la ruta la hicimos en abril.





El regreso al pueblo se hace por otro camino perfectamente indicado, entrando en Peñalba por el cementerio.



Son unos 6 kilómetros más o menos, y las vistas del Valle del Silencio que se disfrutan en todo el trayecto merecen la pena.



Se puede aprovechar y comer en una de las dos tabernas que tiene el pueblo.




Por la tarde, al bajar hacia Ponferrada nos detuvimos en el Monasterio de San Pedro de los Montes en Montes de Valdueza. Es un monasterio que está en ruinas aunque tiene alguna zona restaurada y que usan para eventos.