martes, 6 de marzo de 2018


Segovia en un día

Segovia tiene tantas cosas que ver y hacer, que un día es insuficiente para todo. Os voy a contar lo que nosotros hemos visto en un día.

Estuvimos, un grupo de amigos, a principios de marzo, hacía frío pero el sol lució y no nos llovió.


Llegamos a las 10 de la mañana a Segovia, el aparcamiento es un problema, ya que tiene mucha zona azul. Aunque como no es una ciudad muy grande siempre se puede ir a aparcar un poco más lejos y caminar.

Nosotros decidimos dejar el coche en el aparcamiento de San Millán, que está muy céntrico pero fue muy caro.Subimos por la calle Real desde el Acueducto a la plaza Mayor para entrar en la catedral y subir a la torre. 

Tienen cuatro subidas al día, en horario de invierno. Nosotros subimos en la primera, a las 10:30h. La entrada para los segovianos es un poco más barata que para el resto. No hay ascensor, se sube de tres veces y son 190 escalones más o menos. 




La primera parada se hace después de subir unas 70 escaleras, en una sala cuya función no está clara. Creen que se usaba para reuniones del clero, ya que tiene un pasamanos de piedra con lo que indicaría que subían a menudo. Allí vimos un vídeo muy interesante sobre la historia de la torre y su incendio, por la caída de un rayo, en 1614, que hizo que el chapitel se cayera y que posteriormente se reconstruyera con forma de cúpula.







En el siguiente tramo se llega a la casa del campanero, donde vivía la familia, con un salón, una cocina y una habitación con dos alcobas. La segunda planta era usado de gallinero, baño y la salida de humos de la cocina. También está la sala de reloj.7





Subimos otros 60 escalones y se llega a la parte de las campanas, 10 con distintos nombres. Allí arriba sopla un viento fuerte, pero las vistas son impresionantes, por un lado la ciudad con la sierra al fondo, por otro la parte del río Eresma con la Casa de la Moneda, el Monasterio de Santa María del Parral y la Iglesia de la Vera Cruz, por otro el Alcázar y por otro el río Clamores y cementerio judío con la sierra de fondo.







La visita dura aproximadamente una hora. Cuando bajaos visitamos la catedral, el claustro y los museos.




 Nuestra siguiente visita es el Alcázar, desde la catedral tomamos la calle Marqués del Arco hacia la izquierda y bajamos pasando por la plaza de la Merced, donde está la iglesia de San Andrés.

La entrada al Alcázar para los segovianos también es más barata. Como queremos visita guiada esperamos a las 13 h. (las visitas guiadas son cada media hora).

 
















El Alcázar es un palacio con aspecto de castillo-fortaleza enclavado en la parte alta de la confluencia de los ríos Eresma y Clamores. Se visita la planta baja, la torre del homenaje y una parte pequeña del sótano. Contiene colecciones de armas (espadas, cañones, ballestas…) armaduras, muebles originales de varios reyes y tapices. Las vistas son estupendas y merece la pena subir hasta la torre.


















Cuando salimos callejeamos un rato por la parte que se encuentra entre la catedral y el río Clamores, junto a la muralla, lo que es la judería.










Después nos vamos a la Casa de la Moneda, donde comemos en el restaurante El Ingenio Chico. Un sitio estupendo con un menú de 24,90 (bebidas aparte), donde el servicio fue exquisito.



A las 17 h. nos vamos a la visita guiada del Monasterio de Santa María del Parral (sólo hacen dos al día). Es un monasterio con monjes jerónimos, que son de clausura. La fachada está deteriorada y a medio terminar. Pero el interior es una preciosidad.

El retablo mayor es de madera policromada y los laterales son de alabastro. También tiene una entrada a la sacristía digna de admirar. 



Y en un lateral tiene una curiosa exposición de arcos de distintos estilos arquitectónicos.




Desde allí nos llevan a ver el claustro de la portería, con un estanque y una vista espléndida del alcázar y un claustro pequeño que llaman de la hospedería.

La visita es gratuita, pero se puede dar la voluntad al acabar.










Cuando salimos damos un paseo por la parte de arriba, ya que hay muchos caminos para andar, por la parte del río y la casa de la moneda. Desde allí nos vamos a la iglesia de la Vera Cruz, una pequeña iglesia de planta dodecagonal de estilo románica.





Cerca de allí está el sepulcro de San Juan de Cruz en el Convento de las Carmelitas Descalzas y la iglesia de la Fuencisla, iglesia de la patona de Segovia y que está debajo de unas rocas.




La visita la acabamos con una vista, ya nocturna del alcázar desde la pradera.








  
















jueves, 7 de diciembre de 2017

Ruta por el acebal de Prádena (Segovia)

Esta ruta la hicimos en octubre de 2016, en la época que los acebos están floridos.

Prádena es un pueblo de Segovia en la N-110. Allí tienen la cueva de los Enebralejos, un lugar que hay que visitar. 

También está el acebal que está en la ladera de la montaña, más alto que la cañada Real Soriana.

Es una ruta fácil, circular de unos 7 km. Se empieza cruzando la N-110 y tomando un camino hacia la montaña desde el área recreativa.





El camino atraviesa la  cañada Real Soriana. Este acebal es el más meridional de la España.




El acebo es un árbol, normalmente pensamos que es arbusto, pero no, es un árbol que puede llegar a los 10 metros de altura.

En la parte baja las hojas tienen espinas o pinchos para protegerse de los animales que quieren comer y en las zonas altas son lisas.





El fruto se pone rojo en otoño e invierno, que es cuando más bonitos están por ese color rojo que tienen.




Esta zona también es zona de vacas que se ven a lo largo del recorrido pastando tranquilamente.


A lo largo de todo el camino se ven grandes robles y sabinas. 




miércoles, 6 de diciembre de 2017

Día 2 de mayo


Salimos sobre las 9:30 h. y desayunamos en el bar-estanco de al lado del hotel. Después bajamos directamente a la Sainte Chapelle andando. La entrada son 10 € y también controlan los bolsos. Entramos a verla.  Creo que es un lugar imprescindible de París, un lugar que es de visita obligada.


Es un tempo gótico situado en la Ile de la Cité. Se construyó, posiblemente, en 1241 para albergar las reliquias llevadas desde Siria y Constantinopla.

Tiene dos plantas, la planta baja tiene tres naves. Sorprende ver que las columnas rojas están decoradas con castillos de oro, símbolo de Castilla por ser Luis IX hijo de Blanca de Castilla.







Cuando salimos nos vamos andando hasta la Concordia por el margen izquierdo del río y vemos el puente de Alexandre III, que cruzamos hasta los museos Petit Palais y Grand Palais. Estos museos albergan las colecciones de Bellas Artes.

Desde este puente ya se ve la Torre Eiffel a lo lejos.




Es uno de los puentes más largos de París y se construyó para la Exposición Universal. Está dedicado al zar Alejandro III de Rusia. Se inauguró en 1900. Me gusta mucho este puente, me parece elegante y señorial.



















Subimos por Campos Elíseos hasta el Arco del Triunfo y a mitad de camino, en una calle lateral, en Rue Washintong, nos tomamos un café.




En el Arco del Triunfo damos una vuelta alrededor, pero no subimos a la parte de arriba. 

Posiblemente es el arco del triunfo más famoso del mundo. Fue construido por Orden de Napoleón entre 1806 y 1836 para conmemorar el triunfo en la batalla de Austerlitz. 

Está alineado con la Defense, la Concordia y el Museo del Louvre. Vemos la llama que está constantemente encendida y la tumba al soldado desconocido de la I Guerra Mundial. 

Al Arco del Triunfo llegan hasta nueve avenidas por lo que el tráfico es algo caótico. 




Desde allí bajamos por la Avenida Kléber hasta llegar a Trocadero. Tenemos entrada a a la torre Eiffel para las 15:30. Las entradas a la torre las llevamos ya compradas, para evitar colas.





Me encantan las vistas desde los tres pisos de la torre. 




Subimos en ascensor al 2º piso y comemos un bocadillo allí, sentadas mirando al Champ de Mars. Había mucha gente y sobre todo españoles por ser el puente del 1 de mayo. Sólo Pili y yo subimos a la tercera planta. Cuando bajamos a la segunda planta, ya con Raquel y Marisa bajamos andando a la primera planta, donde hay una zona de recreo para niños, tiendas y un restaurante.




Allá al fondo se ve Sacre Coeur. Con lo alto que está y desde esta perspectiva no lo parece.




Desde allí vamos por los Campos de Marte andando hasta Los Inválidos, donde damos una vuelta alrededor pero no entramos. 




Ya allí nos vamos a la República, hacia el hotel. Han sido 5 días intensos, de andar mucho para poder aprovechar el tiempo en París.

Cenamos y nos vamos a la cama porque al día siguiente nos levantamos a las 5 para poder coger el metro justo cuando lo abren, para ir a la zona de Palacio de Congresos, en la Plaza de Porte Maillot de donde sale autobús que nos lleva al aeropuerto.